
Este relato empieza un Viernes 15 de Mayo a las 07:00 horas de la mañana, cuando me decidí a subir a aquel autobús camino de los Pirineos, para ver a la Virgen de Lourdes. Tras muchas horas de viaje, y alguna que otra paradita por el camino para ya sabéis qué, llegamos por fin a nuestro destino. Nos instalamos en el hospital reformado, y entré a mi habitación compartida con mi amiguete Javier.
Mis días han transcurrido de peregrinación en peregrinación, y pidiendo a la Virgen cosas que no os puedo desvelar pero que ya os podéis imaginar. El último día, hicimos una gran fiesta en la que me pusieron la medalla de los 10 años, es decir, que este ha sido el décimo año que repito mi viaje. Como veréis, soy un chico muy devoto.
Y hoy ya me tenéis aquí de vuelta para daros un poquito la plasta. Por cierto, muchas felicidades a Eva Terapeuta que sé que el Sábado es su cumpleaños.
Julito el de casa, Julito el de siempre
2 comentarios:
Enhorabuena por tu medalla de diez años machote
¿Qué bien te lo pasa por allí! Que me lo ha contado una pajarita
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